Arrasate: orden de busca y captura para un investigado por una presunta agresión sexual a una menor

La investigación por una presunta agresión sexual a una menor de 14 años durante las fiestas de Arrasate ha entrado en una fase más grave. Un juzgado ha dictado una orden de busca y captura contra uno de los dos hombres investigados después de que no acudiera a la comparecencia que tenía fijada.
El hombre buscado tiene 33 años y había quedado en libertad con medidas cautelares tras pasar a disposición judicial. Entre esas medidas figuraban la retirada del pasaporte y la obligación de presentarse al día siguiente ante el juzgado de Bergara, una cita que no cumplió.
La ausencia activó el nuevo escenario judicial. Al no comparecer ante el órgano que instruye el caso, el investigado pasó a estar en paradero desconocido y se emitió la orden para localizarlo. La medida centra ahora la atención en su búsqueda y en asegurar que responda ante la justicia.
El segundo investigado, de 20 años, sí acudió a la citación judicial. Tras su comparecencia fue trasladado a prisión preventiva. Ambos habían sido detenidos después de que se abrieran diligencias por lo ocurrido durante la celebración de Maritxu Kajoi en la localidad guipuzcoana de Arrasate.
Los hechos se investigan como una presunta agresión sexual cometida en la madrugada del viernes 2 al sábado 3 de octubre. La menor fue localizada inconsciente en el parque de Monterrón y trasladada inicialmente a un centro hospitalario, donde comenzó la atención sanitaria del caso.
Después de regresar a casa, la adolescente manifestó molestias en la zona genital y volvió al hospital. La exploración médica apreció lesiones compatibles con una agresión sexual, lo que llevó a activar el protocolo correspondiente y a comunicar los hechos a la Ertzaintza y al juzgado competente.
Las pesquisas permitieron identificar a dos sospechosos y detenerlos en la comarca. Los arrestos se produjeron durante el fin de semana posterior a la noche investigada. La secuencia llevó a ambos ante la autoridad judicial, aunque el recorrido procesal de cada uno terminó siendo distinto.
En la primera comparecencia judicial no se acordó el ingreso en prisión de los detenidos. Quedaron en libertad provisional con medidas cautelares, entre ellas la retirada de sus documentos de viaje y la obligación de comparecer de nuevo. Esa decisión quedó superada por la incomparecencia posterior de uno de ellos.
El juzgado de Bergara asumió la instrucción de unos hechos ocurridos en Arrasate, mientras que la primera puesta a disposición se realizó en Eibar por el lugar de las detenciones. La investigación judicial continúa abierta y la orden de busca se suma a las diligencias ya activadas desde los primeros avisos.
La diferencia entre ambas citaciones es el punto que marca el desarrollo de este viernes. Uno de los investigados acudió y quedó en prisión preventiva; el otro no apareció pese a tener la obligación de hacerlo. La orden de busca y captura pretende revertir esa ausencia y ponerlo de nuevo a disposición judicial.
El caso vuelve a situar el foco en la protección de una víctima menor de edad y en la respuesta institucional que se desencadena tras una denuncia de esta gravedad. La prioridad de la investigación es esclarecer lo ocurrido, preservar las pruebas y garantizar que las responsabilidades se determinen con todas las garantías.
Ninguna de las informaciones conocidas identifica a la menor, cuya intimidad debe quedar protegida durante todo el procedimiento. La investigación se refiere a hechos presuntos y los dos hombres mantienen su condición de investigados mientras avanza el proceso judicial y se practican las diligencias pendientes.
La búsqueda del hombre de 33 años añade incertidumbre a una causa que se movió con rapidez desde la localización de la adolescente hasta las detenciones. La retirada previa de su pasaporte forma parte de las medidas acordadas, pero no evitó que dejara de acudir a la cita judicial señalada.
Arrasate afronta ahora el impacto de una investigación que comenzó en plena fiesta y que ha derivado en una orden de busca para uno de los investigados. El siguiente paso depende de su localización, mientras el procedimiento sigue su curso y la situación del segundo acusado permanece vinculada a la prisión preventiva.






