Marisa Manchado, desaparecida en el accidente de Urda: su familia espera una respuesta

El nombre de Marisa Manchado se ha sumado a la búsqueda de los desaparecidos tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Este 29 de octubre, la compositora y Premio Nacional de Música 2024 seguía sin ser localizada mientras su familia intentaba averiguar dónde estaba.
La Asociación de Mujeres en la Música hizo pública la incertidumbre sobre su compañera. En un mensaje de solidaridad con las víctimas y sus familias, expresó su preocupación por Manchado y el deseo de encontrarla con vida para volver a abrazarla.
La compositora viajaba hacia Sevilla para participar en un encuentro universitario dedicado a su obra. La cita estaba organizada por la Facultad de Ciencias de la Educación: debía ser una jornada de conversación sobre música y terminó marcada por su ausencia.
En la búsqueda hay una dificultad concreta para las pruebas genéticas. Nicolás, amigo del hijo de Manchado, explicó que el joven es adoptado y no puede aportar una muestra de ADN que permita establecer un vínculo biológico con su madre para la identificación.
La familia esperaba la llegada de un hermano de la compositora desde Tenerife para facilitar esa muestra. El parentesco biológico era la vía que sus allegados señalaban para ayudar a los equipos que trabajaban en la identificación de las víctimas del siniestro.
Nicolás también relató que habían recorrido varios hospitales donde estaban siendo atendidos los heridos. Buscaban algún dato sobre Manchado, pero, en el momento de su testimonio, todavía no habían conseguido información que permitiera localizarla.
La escritora Rosa Montero se sumó a las muestras de preocupación después de conocer que su amiga estaba desaparecida. La describió con afecto y mantuvo la esperanza de que pudiera encontrarse entre las personas heridas, sin dar por confirmado su fallecimiento.
El vínculo entre ambas venía de los años noventa. Montero escribió el libreto de El cristal de agua fría, una de las óperas de Manchado. La angustia de la escritora estaba unida así a una colaboración artística y a una relación personal de muchos años.
El reconocimiento nacional a la compositora había llegado en 2024, en la modalidad de Composición, por La Regenta. La ópera trasladó a la escena musical la novela de Leopoldo Alas, Clarín, con un libreto de la filósofa Amelia Valcárcel.
La Regenta se estrenó en 2023 en las Naves del Español, en Matadero Madrid, en una producción del Teatro Real y el Teatro Español. Ese estreno ocupa un lugar central en la trayectoria de la autora que ahora buscan familiares, amigos y compañeras de profesión.
Su formación musical pasó por el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Entre sus maestros estuvieron Carmelo Bernaola y Antón García Abril, nombres ligados a la preparación de una compositora que desarrolló su trabajo en la creación contemporánea.
Manchado también se licenció en Psicología en la Universidad Complutense y se especializó en musicoterapia. A su actividad como compositora se añadió una formación centrada en las personas y en las posibilidades de la música más allá del escenario.
Entre 2007 y 2008 ocupó la Subdirección General de Música y Danza del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música. Su recorrido incluía así la creación y la gestión cultural; en su catálogo figura también Notas para la paz, estrenada en 2012.
El accidente había dejado al menos 69 fallecidos en el balance recogido en la noticia de su desaparición. La situación de Manchado seguía siendo otra: no estaba localizada. Su familia buscaba noticias en los hospitales y esperaba una prueba que ayudara a obtener respuestas.






