Muere el sacerdote Patricio Sánchez tras caerle una cruz durante una misa en Guayaquil

La celebración avanzaba con la rutina silenciosa de una eucaristía cuando el altar se convirtió en el centro de una tragedia. Patricio Alfredo Sánchez Molinari oficiaba la misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Guayaquil, y una cruz de madera se desprendió de la estructura situada detrás de él.
El objeto cayó sobre el sacerdote mientras permanecía en el altar, ante los fieles que seguían la ceremonia dentro del templo. El golpe interrumpió de forma brutal un momento de oración y dejó a los asistentes frente a una emergencia que nadie había previsto al comenzar la jornada religiosa.
La misa se retransmitía en directo por redes sociales, de modo que el accidente quedó registrado y también fue presenciado a distancia. Tras la caída se escucharon gritos y peticiones de ayuda, mientras varias personas intentaban reaccionar ante lo ocurrido junto al altar.
Los presentes trataron de asistir al párroco y se solicitó una ambulancia. El impacto había causado heridas de extrema gravedad y Sánchez Molinari murió tras el accidente. La escena dejó paralizada a una comunidad que había acudido al templo para participar en una celebración ordinaria.
La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento del religioso mediante un comunicado firmado por el cardenal Luis Cabrera Herrera. El mensaje expresó condolencias y cercanía con la familia redentorista, los familiares y las personas que compartieron su vida pastoral.
Sánchez Molinari era párroco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, una iglesia ubicada en el centro-sur de Guayaquil e integrada en la Vicaría Centro. La muerte se produjo precisamente en el lugar desde el que acompañaba a los feligreses y dirigía las ceremonias de la parroquia.
El sacerdote pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, conocida como los redentoristas. Su vinculación con esa comunidad religiosa formaba parte de una trayectoria dedicada al trabajo pastoral, a la celebración de la eucaristía y al acompañamiento cotidiano de quienes acudían a sus parroquias.
Antes de asumir su labor en Guayaquil, había servido durante varios años en la parroquia San Lorenzo de Vinces, en la provincia de Los Ríos. Desde allí también llegaron mensajes de duelo por la pérdida de un religioso al que recuerdan por su cercanía y su entrega.
El accidente ocurrió el sábado 17 de octubre, un día después de que el sacerdote celebrara un nuevo aniversario de su ordenación. Esa proximidad convierte la conmoción en una herida todavía más profunda para quienes conocían su recorrido dentro de la Iglesia y su relación con las comunidades que atendió.
Las circunstancias concretas que provocaron el desprendimiento de la cruz no habían sido detalladas en los comunicados difundidos tras la muerte. La falta de una explicación sobre la estructura mantiene abierta una pregunta esencial: cómo un elemento suspendido sobre el altar terminó cayendo durante la ceremonia.
En el templo, la caída no fue una imagen aislada ni un instante íntimo. Hubo testigos directos, una transmisión activa y una reacción inmediata de quienes estaban cerca. La grabación documenta el desconcierto posterior al impacto, sin borrar la dimensión humana de quienes intentaron auxiliar al sacerdote.
La parroquia quedó marcada por una muerte repentina en el mismo espacio que debía albergar una ceremonia de recogimiento. El contraste entre el rito en curso y la violencia accidental del desprendimiento explica la conmoción que se extendió por Guayaquil tras conocerse el fallecimiento.
Durante las horas posteriores, la comunidad religiosa organizó oraciones en memoria de Sánchez Molinari y quedó a la espera de información sobre los actos de despedida. Los fieles volvieron al templo con flores y recuerdos, transformando el lugar del accidente en un punto de duelo colectivo.
La muerte del padre Patricio Sánchez Molinari deja una ausencia en Guayaquil y en Vinces, dos comunidades atravesadas por su labor pastoral. Detrás del vídeo y de la conmoción queda la historia de un sacerdote que murió mientras ejercía la función que había sostenido durante años.






