Prisión provisional para el acusado de arrollar a cinco ciclistas en Murcia

La mañana del 4 de octubre dejó una escena de violencia en la carretera RM-F18, entre el pantano de la Pedrera y Cañadas de San Pedro, en Murcia. Cinco mujeres que circulaban en bicicleta fueron arrolladas por un vehículo y la investigación quedó abierta desde ese mismo instante.
Dos de las ciclistas resultaron heridas de gravedad y una tercera sufrió lesiones leves que requirieron asistencia hospitalaria. Las otras integrantes del grupo quedaron atrapadas en una secuencia de auxilio urgente, con compañeras tendidas sobre la calzada y una carretera convertida en un lugar de riesgo.
El hombre detenido tiene 42 años y se encontraba disfrutando de un permiso penitenciario. Cumple una condena por un homicidio doloso cometido en 2013, un antecedente que sitúa el caso bajo una atención judicial y social especialmente intensa.
Después del primer impacto, el conductor avanzó aproximadamente doscientos metros. La investigación sostiene que dio la vuelta y regresó hacia el grupo, lo que obligó a las ciclistas que podían moverse a saltar a la cuneta y a arrastrar a las compañeras que permanecían en el asfalto.
Ese segundo acercamiento es una de las claves del procedimiento. Las diligencias atribuyen al detenido una presunta intención de volver a embestir al grupo, un extremo que deberá ser aclarado durante la instrucción y que ha marcado la gravedad de las acusaciones provisionales.
Tras abandonar el lugar, el conductor dejó el coche a unos kilómetros de distancia y siguió la huida a pie por una zona de monte. Los agentes lograron localizarlo y detenerlo después de desplegar las actuaciones necesarias para reconstruir el recorrido posterior al atropello.
Las pruebas iniciales practicadas tras el arresto arrojaron un resultado positivo en consumo de drogas. La investigación vincula este dato con una posible conducción bajo la influencia de sustancias estupefacientes, aunque la valoración definitiva corresponde ahora al proceso judicial abierto.
La magistrada de guardia de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Murcia ha acordado su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. La decisión supone el primer avance judicial tras la detención y fija un nuevo escenario para el acusado.
El procedimiento recoge, de forma provisional, delitos de conducción bajo la influencia de sustancias estupefacientes, lesiones imprudentes en concurso con un delito contra la seguridad vial, homicidio en grado de tentativa y abandono del lugar del accidente.
La calificación de homicidio en grado de tentativa se relaciona con el regreso del vehículo hacia las ciclistas después del primer atropello. No es una condena ni anticipa el desenlace del caso, pero refleja la gravedad con la que se investigan los hechos ocurridos en la RM-F18.
Las cinco mujeres son vecinas de Murcia y practicaban ciclismo de manera habitual juntas. El ataque interrumpió una ruta conocida en la zona y dejó a tres de ellas necesitadas de atención sanitaria, mientras las restantes tuvieron que actuar para evitar un posible segundo impacto.
La prisión provisional no cierra la investigación. A partir de ahora, el juzgado deberá examinar informes, pruebas toxicológicas, declaraciones y el resto de indicios para determinar cómo se produjo el atropello, qué ocurrió durante la huida y cuál fue el alcance de cada conducta.
El caso concentra varios elementos que agravan la alarma: cinco víctimas, heridas de distinta consideración, un posible regreso hacia el grupo y una fuga posterior. Cada uno de esos hechos será contrastado en sede judicial antes de que pueda establecerse una responsabilidad definitiva.
Mientras el acusado permanece en prisión sin fianza, las ciclistas afrontan la recuperación física y emocional tras una salida que terminó en la cuneta. La carretera de Cañadas de San Pedro queda ligada a una investigación que acaba de dar su primer paso judicial decisivo.






