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Vigo: juzgan a un hombre acusado de abusar de la hija de su pareja

La sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, ha abierto la vista contra un hombre acusado de un delito continuado de abuso sexual sobre la hija menor de edad de su pareja. El procedimiento sitúa los hechos presuntamente ocurridos durante años dentro de la convivencia familiar.

La Fiscalía sostiene que los episodios investigados se habrían producido entre 2013 y 2020, en distintos domicilios donde vivían el acusado, su pareja y la menor. La acusación pública reclama una condena de seis años de prisión por unos hechos que ahora se examinan en sede judicial.

La primera jornada se celebró con la declaración de la víctima a puerta cerrada. También prestaron testimonio la madre de la menor, su padre y un hijo del procesado. La reserva de esa comparecencia protege la intimidad de quien era menor en el periodo al que se refiere la causa.

La madre explicó ante el tribunal que no presenció los hechos denunciados por su hija, pero relató cómo surgió la alarma. Tras una discusión encontró un diario de la menor en el que se insinuaba que podía haber ocurrido algo con el acusado, entonces su marido.

Ese cuaderno se convirtió en un punto de inflexión para la familia y para la posterior denuncia. La progenitora manifestó que no ponía en duda que hubiera sucedido algo, aunque afirmó desconocer su alcance. La vista judicial busca precisamente contrastar los relatos y las pruebas incorporadas al procedimiento.

La acusación describe tocamientos y entradas nocturnas en el dormitorio de la menor para actos de carácter sexual. Son alegaciones que forman parte del escrito de la Fiscalía y que deben ser valoradas por el tribunal, sin que el inicio del juicio suponga todavía una declaración de culpabilidad.

El padre de la víctima y el hijo del acusado ofrecieron una versión distinta sobre la convivencia. Ambos afirmaron no haber observado comportamientos extraños, aunque señalaron que el trato del procesado hacia la niña era diferente y más exigente que el que mantenía con el resto de sus hijos.

Esos testimonios también aludieron al rechazo de la menor al matrimonio de su madre con el acusado. La defensa y la acusación podrán confrontar esas circunstancias durante el juicio, pero el eje de la causa permanece en los hechos concretos atribuidos al hombre y en su posible acreditación.

El tribunal ha previsto que el acusado declare al final de la vista. Su intervención permitirá conocer su posición ante una acusación que afecta a años de convivencia y a una relación de especial cercanía. Hasta que exista sentencia firme, debe preservarse la presunción de inocencia.

Además de la pena de cárcel, la Fiscalía solicita nueve años de inhabilitación para cualquier empleo, oficio o actividad con contacto regular y directo con menores. La petición incluye cinco años de libertad vigilada una vez cumplida la eventual condena, una medida habitual en delitos de esta naturaleza.

La responsabilidad civil reclamada asciende a 10.000 euros por daños morales para la víctima. Esa cuantía forma parte de la petición de la acusación pública y deberá ser resuelta por la Audiencia junto al resto de las cuestiones planteadas cuando finalice el proceso y se dicte resolución.

El juicio continuará este jueves en Vigo, después de una primera sesión marcada por los testimonios familiares y la declaración protegida de la víctima. La continuación de la vista será relevante para completar la prueba y fijar el recorrido de una causa que ha llegado a la Audiencia tras años de investigación.

Los procedimientos por delitos contra menores exigen una cautela especial en el lenguaje y en la difusión de datos. La víctima no ha sido identificada y el proceso se desarrolla con garantías para todas las partes, mientras el tribunal analiza si los hechos descritos por la Fiscalía quedaron probados.

Tras el diario que abrió la sospecha, queda ahora el tramo más severo: el de una sala de justicia que tendrá que escuchar, contrastar y decidir. La causa no está cerrada; está en pleno juicio, con una menor en el centro y una acusación cuya respuesta definitiva corresponde al tribunal.

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