Sofía y Mathias, los hermanos de Caravaca: la Guardia Civil aclara que no están en riesgo

La alerta por Sofía Cataleea y su hermano Mathias Andrei ha dado un giro. Este martes, 27 de octubre, la Guardia Civil ha aclarado que los pequeños vinculados a Caravaca de la Cruz no están perdidos ni en una situación de riesgo.
Los agentes mantienen una investigación relacionada con un problema familiar. Su aclaración cambia el escenario que habían dibujado los avisos de desaparición: el instituto armado sostiene que conoce el paradero de los menores.
El Centro Nacional de Personas Desaparecidas había difundido las alertas el lunes 26 de octubre. Los avisos situaban la desaparición de ambos hermanos el día 5 de ese mes en el municipio murciano de Caravaca de la Cruz.
Entre la fecha que figuraba en las fichas y la aclaración policial han transcurrido 22 días. Ese intervalo corresponde al calendario del aviso y no permite concluir cuánto tiempo llevaban las autoridades sin información sobre los niños.
La primera información que alcanzó difusión se centraba en Sofía, de un año. La actualización incorpora también a su hermano, Mathias Andrei, y sitúa a los dos menores dentro de la misma investigación familiar.
La madre se habría desplazado con sus dos hijos a Rumanía. La información conocida este martes sitúa allí a Sofía y señala que la Guardia Civil ha mantenido contacto con la mujer para comprobar la situación de los pequeños.
Las comprobaciones sobre la madre han aportado el dato decisivo para entender el cambio de escenario: los niños están bien. La comunicación con ella forma parte de la información sobre la que se apoya esta actualización.
La familia, de nacionalidad rumana, residía en Archivel, una pedanía del municipio de Caravaca de la Cruz. Ese lugar era su residencia en España antes del desplazamiento de la madre y los menores a Rumanía.
El trasfondo familiar incluye una denuncia por presuntos malos tratos que la mujer habría presentado contra el padre. Se trata de una denuncia, cuya existencia no equivale a una sentencia ni permite dar por acreditados los hechos denunciados.
La información sobre el entorno de la madre también recoge su incorporación al sistema VioGén y la adopción de medidas cautelares. Son elementos del contexto de protección que rodea este caso, sin que se hayan detallado esas medidas.
La ficha de Mathias en el Centro Nacional de Personas Desaparecidas recogía que su madre lo había trasladado a Rumanía sin el consentimiento del padre. Ese dato del aviso forma parte del conflicto que continúa bajo investigación.
La aclaración policial sobre la seguridad de los hermanos no resuelve por sí sola las cuestiones familiares abiertas. El estado de los menores y las circunstancias del traslado son aspectos distintos dentro de las actuaciones.
El aviso inicial describía a Sofía como una niña de unos 85 centímetros y 10 kilos, con ojos azules y cabello rubio. Aquellos datos acompañaban la petición de colaboración ciudadana, anterior a la información sobre su localización.
La investigación continúa abierta después del contacto con la madre. La novedad del 27 de octubre es que la Guardia Civil descarta que los hermanos estén perdidos o en riesgo, mientras sigue examinando el problema familiar que originó el caso.






