Ada Colau promete expropiar viviendas a fondos buitre si vuelve un gobierno progresista

La vivienda marcó el pulso del mitin de Ada Colau este sábado 7 de noviembre en Barcelona. La candidata de Frente Amplio a la presidencia del Gobierno prometió expropiar viviendas a fondos de inversión si se reedita un Ejecutivo progresista.
El anuncio llegó desde la plaza Jardins d’Elx, en el barrio de La Sagrera. Ante los asistentes, la exalcaldesa vinculó esa intervención con una subida de impuestos a las mayores fortunas y con la defensa de los servicios públicos.
Colau situó en el centro de su denuncia la concentración de inmuebles: afirmó que trece fondos reúnen más de 100.000 viviendas en España. Utilizó esa cifra para contraponer el patrimonio de esas entidades con las dificultades de quienes trabajan y apenas llegan a fin de mes.
La promesa quedó ligada a la continuidad de un gobierno progresista. Su intervención expresó una intención política para el próximo mandato; el anuncio del sábado no supone que se hayan ejecutado esas expropiaciones.
La candidata también se comprometió a elevar de nuevo el salario mínimo. Junto a la vivienda y los impuestos, presentó los ingresos de los trabajadores como otra de las cuestiones sobre las que pretende actuar su formación.
La movilización en la calle tuvo su espacio en el discurso. Colau auguró una participación exitosa en la huelga general prevista para el miércoles y extendió ese pronóstico al conjunto de España, más allá del escenario barcelonés.
El enfrentamiento fiscal adquirió un destinatario concreto: Cayetana Álvarez de Toledo, número dos del PP al Congreso por Madrid. Colau respondió a su propuesta de retirar la traducción simultánea de las lenguas cooficiales en la Cámara.
La aspirante de Frente Amplio le dirigió un mensaje de fuerte subida de impuestos para ella y su entorno más acomodado. La réplica enlazó la controversia lingüística del Congreso con la apuesta fiscal que estaba defendiendo en el mitin.
Barcelona aportó también el contexto municipal de la intervención. Colau recordó sus ocho años como alcaldesa y reivindicó el impulso a la vivienda pública y a las cooperativas de cesión de uso durante los gobiernos de los Comuns.
La exalcaldesa sostuvo que levantar vivienda pública suele exigir más de cuatro años. Con ese argumento defendió actuaciones cuyo resultado tarda en llegar y cuestionó que la rentabilidad electoral inmediata determine las prioridades municipales.
En ese punto cargó contra el actual alcalde, Jaume Collboni. Lo acusó de entregar llaves de promociones heredadas sin haber impulsado nuevas viviendas públicas; esa fue la valoración de Colau sobre la gestión de su sucesor.
La candidata amplió su defensa de los derechos a la autonomía de las mujeres sobre su cuerpo. Recordó, además, que las listas de Comuns-Frente Amplio están encabezadas por mujeres en las cuatro circunscripciones catalanas.
El discurso incluyó críticas a Alberto Núñez Feijóo por relacionar su feminismo con haber crecido rodeado de mujeres. Colau le replicó recordando el papel de las mujeres en la vida de toda la humanidad, dentro de su confrontación con el PP.
Con las elecciones del 29 de noviembre en el horizonte, Colau presentó una posible victoria de la extrema derecha como una amenaza para los derechos y las libertades. Su apuesta quedó planteada ante las urnas: vivienda, salarios y fiscalidad para un nuevo mandato progresista.






