Caso Aarón en Gerena: su madre pide cinco años de internamiento para los dos menores

La madre de Aarón Muñoz vuelve a reclamar justicia antes de una nueva cita ante el tribunal. El 4 de noviembre anunció que pedirá cinco años de internamiento en régimen cerrado para cada uno de los dos menores presuntamente implicados en la muerte de su hijo, apuñalado al salir del instituto de Gerena, en Sevilla.
Manuela Centeno expresó en una comparecencia pública su rechazo a la respuesta que ofrece la justicia juvenil. Sostuvo que la ley protege a quienes agreden y deja desamparadas a las víctimas. Es la denuncia de una madre que afronta el procedimiento por la muerte de un adolescente de 17 años.
La familia sitúa ahora su reclamación en dos fechas: el 12 y el 19 de noviembre. Son los días previstos para el procedimiento en el Juzgado de Menores de Sevilla, donde se examinará la presunta participación de los dos adolescentes en los hechos.
La abogada Rocío Hidalgo representa a la acusación particular. La petición de cinco años de internamiento es la medida que la familia ha anunciado que solicitará en ese procedimiento; todavía no es una resolución del tribunal ni una condena impuesta a los acusados.
Una de las menores que comparecerán es la novia del presunto autor material del apuñalamiento. La acusación le atribuye una posible instigación del episodio. Esa participación deberá ser examinada en el juicio, junto con las pruebas que la sostengan.
El otro menor está señalado como presunto coautor. La vista deberá abordar también su responsabilidad individual en el ataque que acabó con la vida de Aarón. La reclamación de internamiento alcanza a ambos, aunque las conductas que se les atribuyen son distintas.
El origen del caso está en el 8 de enero de 2025. Aarón tenía 17 años y estudiaba en un instituto de Gerena. Era natural de Aznalcóllar, otro municipio de la provincia de Sevilla, y su muerte convirtió una salida de clase en el comienzo de una investigación por un apuñalamiento mortal.
Al terminar las clases, el adolescente se dirigía a la parada para tomar el autobús de regreso a casa. Allí sufrió la puñalada y se desplomó. El trayecto que debía alejarlo del instituto quedó interrumpido por una agresión de la que no sobrevivió.
La investigación apuntó a los celos como principal hipótesis del móvil, contemplada por la Guardia Civil. Esa línea se refiere a la explicación del ataque que examinaron los investigadores; la responsabilidad de cada implicado debe determinarse en el procedimiento correspondiente.
Tras el apuñalamiento, dos jóvenes mayores de edad fueron enviados a prisión como presuntos responsables. Se les atribuyó un presunto delito de homicidio doloso. Esa decisión fue una medida adoptada durante la investigación y no equivale por sí misma a una sentencia.
El procedimiento señalado para noviembre se dirige contra los otros dos implicados, menores de edad. Sus comparecencias se desarrollarán ante la justicia juvenil, mientras que la situación de los mayores de edad pertenece a la otra vertiente judicial del caso.
La acusación particular presenta los cinco años reclamados como la máxima medida de internamiento aplicable a estos menores en este procedimiento. La familia concentra su petición en el régimen cerrado y cuestiona que esa respuesta sea suficiente ante la muerte de Aarón.
Hidalgo también criticó la orientación reeducativa de las medidas y calificó el sistema de muy garantista. Su valoración expresa la posición de la acusación, que considera insuficiente esa respuesta para la gravedad de lo ocurrido a la salida del centro educativo.
Manuela Centeno llegará a las fechas anunciadas con una exigencia concreta para los dos menores: cinco años de internamiento en régimen cerrado. El tribunal tendrá que resolver sobre sus presuntas responsabilidades. Para la familia, la espera sigue ligada a aquel autobús al que Aarón no pudo subir.






