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Ceuta: Amnistía denuncia 28 nuevos casos de presuntos abusos militares a migrantes

En Ceuta, dormir en la calle aparece una y otra vez como el inicio de los testimonios de agresión. Amnistía Internacional ha denunciado este 5 de noviembre otros 28 casos de presuntos abusos atribuidos a militares españoles y eleva a 50 los episodios documentados en sus investigaciones.

La nueva denuncia incluye 18 episodios posteriores al anuncio de una investigación por parte del Ministerio de Defensa. La organización sostiene que las palizas y las humillaciones continuaron después de aquella promesa de esclarecer los hechos, mientras las víctimas seguían expuestas en la calle.

El trabajo incorpora una nueva visita a la ciudad autónoma, realizada entre el 23 y el 26 de octubre. Amnistía reunió testimonios, fotografías y partes médicos, además de pruebas de vídeo y audio en distintos casos, para documentar unas denuncias que incluyen posibles actos de tortura.

Entre los 28 casos incorporados ahora hay diez anteriores al anuncio de la investigación de Defensa. La organización considera especialmente graves cuatro de esos episodios y describe un patrón de traslados en vehículos militares a lugares apartados, inmovilización con bridas y agresiones.

Uno de los relatos corresponde a un joven de 20 años que trabajaba como mimo en las calles de Ceuta. Su testimonio describe un trayecto de unos quince minutos en un vehículo militar hasta una zona aislada, donde quedó rodeado por un grupo de soldados que se burlaban de él.

El joven denuncia que le obligaron a desnudarse y a bailar mientras lo grababan con un teléfono. Cuando el miedo le impedía reaccionar, comenzaron los golpes. También relata que uno de los militares cargó un arma, le apuntó y lo amenazó de muerte si no obedecía.

Los episodios más recientes recogidos por Amnistía incluyen puñetazos, patadas, golpes con porras y descargas eléctricas contra personas que dormían a la intemperie. La organización atribuye estas agresiones a militares, generalmente de Regulares, y advierte de que las víctimas estaban indefensas.

Las lesiones descritas en la documentación incluyen fracturas de extremidades y de órbitas oculares, heridas, contusiones y hematomas en la zona lumbar. También aparecen brechas en la cabeza compatibles con golpes de porra: daños que la organización respalda con imágenes, testimonios y partes médicos.

R. sitúa su agresión el 24 de octubre en la carretera de Sidi Embarek. Relata que se despertó al sentir un arma táser en el pecho y que recibió varias descargas. En su declaración describe mareos, vómitos y un desvanecimiento después de aquel despertar mientras dormía en la calle.

Otro testimonio es el de un tunecino de 40 años que descansaba en la playa Benítez con tres jóvenes marroquíes. Denuncia que cuatro soldados llegaron hacia las siete de la mañana y lo golpearon en la cara. El hematoma, afirma, le impidió ver por un ojo durante dos semanas.

La nueva documentación incluye trece casos que afectan a menores de edad. Amnistía también recoge el temor de algunas víctimas a sufrir represalias después de reconocer a sus presuntos agresores, una circunstancia que añade dificultades a la denuncia y a la protección de quienes declaran.

El informe recoge además siete casos de presuntos malos tratos atribuidos a la Policía Nacional y la Guardia Civil. Es una relación adicional a los episodios señalados contra militares: la organización extiende así sus denuncias a actuaciones de otros cuerpos presentes en la ciudad.

Defensa había anunciado el envío de las primeras denuncias a la Fiscalía y al Juzgado de Guardia de Ceuta, además de una investigación del Mando de Operaciones. Amnistía afirma que desconoce si hay militares concretos investigados o apartados cautelarmente y qué protección reciben víctimas y testigos.

La organización reclama una investigación independiente, imparcial y exhaustiva, la separación cautelar de los militares implicados y protección frente a represalias. El nuevo informe obliga a examinar también lo ocurrido después del anuncio de Defensa: dieciocho denuncias sitúan las presuntas agresiones en ese periodo.

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