La Palma recupera la luz tras un apagón que afectó a más de 50.000 suministros

La Palma amaneció este lunes, 2 de noviembre, con toda su red eléctrica caída. El apagón afectó a 50.508 suministros mientras una tormenta descargaba sobre la isla, que ya estaba en alerta máxima por lluvias.
El fallo general quedó registrado a las 06:42, según el Gobierno de Canarias. La interrupción dejó sin electricidad al conjunto de la isla y obligó a activar la alerta del plan territorial de emergencias, el PLATECA.
La recuperación llegó durante la mañana. Red Eléctrica situó el restablecimiento completo a las 10:26, hora canaria, aunque otra actualización de las 10:40 hablaba de casi el cien por cien del suministro recuperado.
Antes de ese desenlace, la reposición avanzó por etapas. Endesa comunicó primero que 8.117 clientes habían recuperado la electricidad; después, los suministros todavía pendientes de conexión descendieron a 29.502.
Los grupos de generación de la central térmica de Los Guinchos volvieron a acoplarse al sistema durante los trabajos. Su desconexión había precedido al cero energético que paralizó el suministro insular.
La red arrastraba además una incidencia anterior. La línea Guinchos-Valle había quedado fuera de servicio alrededor de las 04:10, antes del apagón general, y fue reparada y puesta nuevamente en funcionamiento.
Esa infraestructura de 66 kilovoltios es la única línea de transporte eléctrico de La Palma. La avería previa y la posterior desconexión de la central marcaron dos momentos distintos de una madrugada de fallos.
La tormenta eléctrica figuraba entre las posibles explicaciones del colapso. Sin embargo, las primeras comunicaciones de las compañías no cerraban la causa exacta ni permitían atribuir definitivamente toda la interrupción al temporal.
La emergencia meteorológica había comenzado antes que la eléctrica: desde las 02:00 regía la alerta máxima por lluvias. En el este de la isla se llegaron a acumular 62 litros por metro cuadrado en una hora y 138 en doce horas.
En Breña Alta y Breña Baja, los equipos de emergencia realizaron achiques por entradas y desbordamientos de agua en viviendas, locales y alcantarillas. En zonas de Breña Baja también cayó granizo durante la madrugada.
El temporal alcanzó las carreteras. Hacia las seis de la mañana se notificaron desprendimientos en la LP-2, a la altura de Villa de Mazo, mientras las intervenciones se concentraban en la comarca oriental de la isla.
Los cortes de electricidad dejaron asimismo a personas atrapadas en ascensores, que tuvieron que ser rescatadas. En la avenida Venezuela, los servicios de emergencia acudieron a una vivienda para asistir a una persona en su interior.
El presidente canario, Fernando Clavijo, pidió extremar las precauciones y atender las indicaciones de emergencias. Entre las recomendaciones figuraban reducir los desplazamientos, limitar el uso del coche y evitar las zonas inundadas.
La vuelta de la electricidad cerró la fase más extensa del apagón, pero el seguimiento incluía las posibles afecciones a servicios esenciales. La mañana dejaba dos frentes sobre la misma isla: una red recién recuperada y los efectos de las lluvias.






