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Lourdes García Carreño: la UCO vuelve a analizar su coche 17 años después de su desaparición

Diecisiete años después de que Lourdes García Carreño desapareciera en Roquetas de Mar, su coche vuelve al centro de la investigación. La UCO lo ha examinado otra vez con técnicas de análisis genético que no estaban disponibles cuando se perdió su rastro.

La novedad se conoce este 3 de noviembre de 2026, pocos días después de la semana en que habría cumplido 52 años. Los investigadores buscan en el vehículo una posibilidad de esclarecer lo ocurrido, aunque todavía no ha trascendido un resultado concluyente.

El 3 de octubre de 2009, Lourdes terminó su jornada en una gasolinera de Cepsa en Roquetas de Mar, Almería. Estaba a punto de cumplir 35 años y salió del trabajo para regresar a su domicilio en El Parador de las Hortichuelas. Nunca llegó a completar aquel regreso.

Las cámaras de seguridad de la estación de servicio registraron su salida y el momento en que entraba en su Peugeot 206 gris metalizado, poco después de las tres de la tarde. Esas imágenes situaron sus últimos movimientos conocidos al terminar el turno.

La familia denunció la desaparición y la búsqueda movilizó a la Guardia Civil, allegados y vecinos. Desde las primeras pesquisas, los agentes consideraron como principal hipótesis una desaparición involuntaria con posibles indicios de criminalidad.

Pocos días después apareció el automóvil, estacionado cerca de la plaza de toros de Roquetas de Mar. El vehículo había sido localizado, pero Lourdes no estaba allí. Dentro permanecían algunas de sus pertenencias, sin que el hallazgo permitiera encontrarla.

Las llaves seguían puestas en el contacto y los seguros de las puertas estaban levantados. Esos detalles hicieron sospechar a los investigadores que alguien podía haber trasladado el coche intencionadamente hasta aquel lugar. La sospecha no resolvía quién ni por qué.

El automóvil fue inspeccionado a fondo durante la investigación inicial. Sin embargo, los análisis de entonces no proporcionaron un indicio que permitiera abrir una línea clara para esclarecer la desaparición. La prueba material más visible tampoco ofreció una respuesta.

Ahora, agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil han regresado al vehículo con nuevas técnicas de detección de perfiles genéticos. Buscan vestigios que pudieran haber pasado inadvertidos o que no se pudieran identificar con las herramientas de 2009.

El nuevo examen mantiene una distancia decisiva entre la posibilidad y la prueba: no se ha comunicado la identificación de un sospechoso a raíz de estos análisis. Tampoco se ha confirmado una reapertura judicial de las diligencias ni una resolución próxima.

En estos años también se investigó el hallazgo de restos óseos de una mujer cerca de unos invernaderos de El Ejido. La posibilidad de que pertenecieran a Lourdes quedó descartada. Aquella comprobación cerró una pista sin aclarar dónde estaba la desaparecida.

Los investigadores tienen presente el precedente de Elisa Abruñedo, cuyo cuerpo fue hallado en Cabanas, A Coruña, en septiembre de 2013. Casi diez años después, los avances en el análisis genético contribuyeron a la detención del presunto autor de su violación y asesinato.

En el caso de Lourdes, la expectativa está depositada en que esos avances permitan obtener información del coche que antes no pudo recuperarse. Diecisiete años después, su cuerpo sigue sin aparecer y el trayecto entre la gasolinera y su casa continúa sin reconstruirse.

Quien disponga de información sobre Lourdes García Carreño puede contactar con SOS Desaparecidos en el +34 642 650 775, el +34 649 952 957 o info@sosdesaparecidos.es. El nuevo análisis del coche aún debe demostrar si puede acercar una respuesta a aquella tarde de octubre.

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