Un abuelo, su hija y sus dos nietos: la familia fallecida en el accidente de Malva, Zamora

Un abuelo de 59 años, su hija de 29 y sus dos nietos, de tres y dos años, murieron este domingo, 1 de noviembre, en el accidente de Malva, en Zamora. Los cuatro compartían una vivienda en Aspariegos. La confirmación del parentesco dio una dimensión aún más dolorosa a la tragedia: el coche llevaba a tres generaciones de la misma familia.
El hombre conducía el turismo y era su propietario. A bordo viajaban su hija y los dos niños de esta, todos residentes en la localidad vecina de Aspariegos. La Guardia Civil confirmó las edades y el vínculo familiar después de las primeras informaciones, que solo distinguían entre dos adultos y dos menores.
La familia llevaba pocos meses instalada en el pueblo. El abuelo había comprado la casa a principios de la pasada primavera y los cuatro vivían juntos allí. Procedía de la comarca zamorana de Benavente y trabajaba en la fábrica Quesos del Duero de Toro, perteneciente al grupo García Baquero.
La madre y los pequeños habían llegado desde Sevilla al terminar el curso escolar anterior. Su traslado a Aspariegos era reciente: se habían incorporado a una casa que el abuelo acababa de adquirir, en un municipio zamorano donde empezaban a construir su vida cotidiana.
El niño de tres años asistía a clase en el colegio rural agrupado de Coreses. Su hermano, de dos, todavía no estaba escolarizado. Esos dos datos sitúan la edad de los menores lejos de cualquier cifra abstracta: uno acababa de entrar en la rutina del colegio y el otro aún no había llegado a ella.
Aspariegos tiene unos 220 habitantes y se encuentra a unos 25 kilómetros de la capital zamorana, entre Tierra del Pan y el alfoz de Toro. En ese pequeño municipio, la familia había establecido su residencia hacía apenas unos meses y mantenía una buena relación con los vecinos.
La alcaldesa, Elisa de Prada, describió la noticia como un «mazazo» para el pueblo. Explicó que, pese al poco tiempo que llevaban viviendo allí, los cuatro estaban bien integrados. El Ayuntamiento pretende declarar luto oficial y estudiar una medida de condolencia en el pleno de la próxima semana.
El accidente se produjo poco antes de las dos de la tarde en la carretera provincial ZA-P-2314, dentro del término municipal de Malva. El turismo se salió por la margen derecha en un tramo recto y golpeó una tajea de hormigón, una estructura destinada al paso del agua bajo la vía.
La primera llamada al 112 habló de tres personas heridas y atrapadas dentro del coche. Ese aviso activó la respuesta de emergencias, pero todavía no reflejaba el alcance completo del siniestro. Al llegar, el personal sanitario confirmó que habían fallecido los cuatro ocupantes.
Hasta el lugar se desplazaron una ambulancia de soporte vital básico y un helicóptero medicalizado. El dispositivo sanitario no pudo salvar a ninguno de los miembros de la familia. El abuelo, su hija y los dos niños murieron a consecuencia del accidente.
Los bomberos de Toro acudieron para extraer a los ocupantes atrapados. La intervención se desarrolló junto a la Guardia Civil, mientras los equipos sanitarios atendían la emergencia en la carretera. La salida de vía había dejado a la familia dentro del vehículo siniestrado.
La causa de la salida de la calzada sigue bajo investigación. La información confirmada describe el tramo recto, el desplazamiento hacia la derecha y la posterior colisión contra el hormigón. Ninguno de esos datos permite establecer por sí solo qué hizo que el conductor abandonara la vía.
La noticia inicial había dejado un balance de dos adultos y dos menores muertos. La actualización confirmó que no eran únicamente cuatro ocupantes de un mismo coche: eran un padre, su hija y los dos hijos de ella, vinculados también por la casa que compartían en Aspariegos.
El próximo pleno municipal deberá abordar las condolencias y el luto que plantea la alcaldesa. Mientras se investiga lo ocurrido en la carretera, Aspariegos afronta la pérdida de cuatro vecinos que acababan de asentarse allí: un trabajador, su hija y dos niños de dos y tres años.






