España e Italia reactivan la búsqueda de Juan José Mutilba en el mar Jónico

El mar Jónico sigue siendo el último lugar conocido de Juan José Mutilba, el empresario burgalés de 66 años que desapareció el 18 de agosto durante una travesía en velero entre Sicilia y Grecia. Más de tres semanas después, su nombre vuelve a situarse en el centro de las gestiones entre España e Italia.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado que los organismos de salvamento de ambos países mantienen contactos para tratar de localizarlo. La respuesta llega después de que Burgos reclamara al Gobierno una intervención más intensa, con la familia pendiente de cualquier señal que rompa el silencio del agua.
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, había trasladado esa inquietud al ministro José Manuel Albares mediante una carta. El mensaje municipal recogía la angustia provocada por el fin de las tareas italianas y pedía que España reforzara sus contactos y sus recursos dentro de lo posible.
La contestación de Exteriores sitúa ahora la búsqueda en un terreno diplomático y operativo a la vez. La Embajada de España en Roma mantiene comunicación directa con los familiares, mientras se suceden las gestiones con las autoridades responsables de la zona donde se produjo la desaparición.
Mutilba había partido el 17 de agosto desde Siracusa junto a su esposa, Carmen, con destino a Pilos, en Grecia. Al día siguiente, durante la travesía, pescaba un atún cuando resbaló en la cubierta, mojada por la sangre del pez, y cayó al mar.
El accidente dejó a Carmen sola a bordo del velero, sin capacidad para recuperar a su marido ni detener de inmediato la embarcación. La falta de cobertura impidió pedir auxilio en ese momento y el barco continuó alejándose de la zona en la que se había producido la caída.
Durante tres días permaneció a la deriva hasta que logró comunicarse con un amigo de la familia que conocía la navegación. La alerta llegó entonces a los servicios de salvamento españoles, que la trasladaron a las autoridades competentes de Grecia e Italia para activar la respuesta marítima.
La embarcación fue localizada después cerca de Pilos y remolcada con Carmen a salvo. El punto de la desaparición, sin embargo, quedó vinculado a aguas bajo responsabilidad italiana, por lo que la coordinación del dispositivo se concentró en el mar Jónico, lejos de la costa y bajo una presión extrema del tiempo.
Las primeras operaciones movilizaron aeronaves, embarcaciones mercantes y avisos a los barcos que cruzaban la zona. La búsqueda se orientó a partir de la última señal conocida del velero, en un espacio marítimo amplio donde cada hora sin un rastro reducía las posibilidades de localizar a Mutilba.
Las autoridades italianas dieron por concluidas aquellas tareas el 27 de agosto. Esa decisión elevó la preocupación de la familia y del Ayuntamiento de Burgos, que insistieron en que la búsqueda no debía apagarse mientras existiera una posibilidad de encontrar al empresario desaparecido.
La nueva coordinación confirmada por Exteriores no equivale a un hallazgo ni ofrece un plazo para resultados. Sí supone que el caso sigue abierto en las conversaciones entre instituciones españolas e italianas, después de que la ciudad de Burgos reclamara una reactivación y un contacto permanente.
Para los allegados, la espera tiene dos dimensiones: la ausencia de Juan José y la necesidad de saber qué acciones se mantienen activas. La comunicación con la embajada pretende evitar que esa incertidumbre quede atrapada entre fronteras administrativas, puertos lejanos y un mar sin respuestas.
El caso también conserva una investigación sobre las circunstancias de la caída. La secuencia relatada por la familia sitúa el accidente durante una travesía privada, pero la prioridad inmediata sigue siendo la localización del desaparecido en un área marítima que ya fue rastreada sin resultados positivos.
Cada gestión entre España e Italia devuelve el caso a un punto frágil: todavía no hay noticias de Juan José Mutilba, pero tampoco una renuncia definitiva a buscarlo. En Burgos, la esperanza depende ahora de que esa coordinación se traduzca en nuevas actuaciones sobre el mismo mar que lo hizo desaparecer.






