Valdebebas: hallan una lengua de vaca cosida y con alfileres en el parque Felipe VI

El paseo terminó ante una lengua de vaca abandonada en el parque Felipe VI, en Valdebebas, Madrid. La pieza apareció junto al arroyo de las Zorreras, cosida con hilo negro y atravesada por objetos metálicos.
El resto animal estaba colocado sobre una tela azul oscura, entre vegetación seca y hojas del suelo. El hallazgo se produjo el lunes por la mañana, durante el recorrido de una pareja que llevaba a sus perros.
La superficie conservaba una serie de puntadas irregulares. El hilo negro recorría la lengua y, además de las costuras, había varios alfileres e imperdibles clavados: elementos que hicieron alarmante el descubrimiento.
A unos metros de la lengua había también una imagen de la Virgen. La proximidad de ambos objetos forma parte del relato del hallazgo, aunque por sí sola no permite establecer quién los dejó allí ni para qué.
Uno de los perros estuvo a punto de llevarse la pieza a la boca. Su dueña consiguió apartarlo antes, según el relato de los paseantes, y evitó que el animal ingiriera la lengua con los elementos metálicos incrustados.
La primera sospecha de la pareja fue que se tratara de un cebo envenenado. Esa fue su interpretación inicial al encontrar el objeto durante el paseo; no se ha aportado un análisis que confirme la presencia de veneno.
Los paseantes consultaron lo sucedido con Victoria Vélez, presidenta de la asociación Víctimas de la Santería. Ella interpretó las características del objeto como indicios de un ritual y anunció que indagaría sobre el caso.
Vélez reconoció que desconocía el propósito concreto con el que se había utilizado la lengua. Su sospecha de que pudiera contener un nombre en el interior tampoco estaba confirmada en el momento de conocerse el hallazgo.
La presidenta de la asociación vinculó además la cercanía del arroyo con su interpretación religiosa del objeto. Esa explicación procede de su valoración del escenario, sin que se haya comunicado una conclusión policial que la respalde.
Vélez aseguró haber trasladado lo ocurrido a la Policía Nacional y haber solicitado atención a la Policía Municipal. Esa comunicación no equivale a que se haya anunciado una investigación policial ni permite atribuir el hallazgo a una persona.
El guarda del parque, según la conversación que relató Vélez, indicó que anteriormente habían aparecido otros restos en ese entorno. Su testimonio introduce un antecedente, pero no identifica a los responsables de la lengua encontrada.
Entre esos antecedentes, el guarda mencionó un gato muerto dentro de una bolsa en el mismo punto. No se ha establecido una relación entre ambos episodios ni se ha precisado cuándo apareció aquel animal.
Vélez también describió el uso del miedo y las promesas de soluciones personales como formas de aprovecharse de personas vulnerables. Son advertencias generales de la asociación; no prueban una estafa ni una coacción vinculadas a esta pieza.
En el parque quedaron documentados una lengua cosida, objetos punzantes y un encuentro que pudo acabar con un perro ingiriéndolos. El origen y la finalidad del objeto siguen sin aclararse: la interpretación ritual continúa siendo una hipótesis.






