|

Rafa despierta de la sedación tras el accidente de trenes de Urda

Rafa ha despertado de la sedación en el Hospital Universitario de Toledo. Viajaba en el vagón número 8 del AVE implicado en el accidente ferroviario de Urda del 28 de octubre. Su mujer y sus dos hijas celebran ahora una mejoría que rompe varios días de angustia.

Antes de ese despertar, su hija Carmen Hernández había contado que su padre estaba intubado y sedado. Las lesiones lo habían dejado en una situación muy grave, mientras la familia aguardaba noticias de su evolución en el hospital.

Entre las heridas que sufrió había una fractura de fémur y una fractura abierta de tibia. La pérdida de sangre convirtió los primeros momentos después del choque en una lucha por sobrevivir, todavía junto a las vías.

En aquel escenario apareció Noelia, una policía que también viajaba en uno de los trenes. Encontró a Rafa tendido y, al comprobar que sangraba abundantemente, le practicó un torniquete para frenar la hemorragia.

Después de auxiliarlo, Noelia utilizó el teléfono de Rafa para llamar a sus familiares y avisarlos de lo ocurrido. Su intervención quedó unida para la familia al momento en que supieron del accidente y de las graves heridas que había sufrido.

Carmen explicó que aún no había podido conocer en persona a la mujer que ayudó a su padre. Aun así, ya la sentían parte de la familia y se referían a ella como su «ángel de la guarda», agradecidos por aquella actuación junto a las vías.

En la UCI, Carmen acompañó a su padre siempre que pudo. Mientras él permanecía inconsciente, le ponía canciones que compartían y observaba sus reacciones. También escribió un diario durante aquellos días de espera.

La música de Extremoduro formaba parte de esas visitas. Su hija relató que Rafa le apretaba la mano y seguía el ritmo de una de sus canciones. Ella le hablaba, le hacía bromas y se aferraba a cada pequeña respuesta.

Rafael Hernández tiene 55 años y viajaba a Sevilla por trabajo. Su esposa, Carmen Marcos, y sus hijas, Inés y Carmen, han podido volver a hablar con él. La familia reside en Tres Cantos y se ha desplazado para acompañarlo durante el ingreso.

El despertar de Rafa se conoce mientras desciende el número de heridos hospitalizados en Castilla-La Mancha. El balance regional de las 8.30 del martes 3 de noviembre sitúa en 26 los pacientes ingresados, tres menos que el lunes, con siete en cuidados intensivos.

El Hospital General Universitario de Toledo concentra 15 de esos pacientes: cuatro permanecen en la UCI y once en camas convencionales. Son dos ingresados menos que el lunes en el centro donde también ha sido atendido Rafa.

En el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan quedan cuatro heridos, todos en camas convencionales. El único paciente que permanecía allí en cuidados intensivos ha sido trasladado al Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

El Hospital General Universitario de Ciudad Real atiende a otros seis heridos: cuatro en camas convencionales y dos en la UCI. En Albacete permanece un paciente en cuidados intensivos. El balance del martes recoge, además, 84 altas entre los 110 hospitalizados inicialmente en la red regional.

Para la familia de Rafa, la mejoría tiene un rostro concreto: el del padre al que Carmen acompañaba junto a la cama mientras seguía sedado. Ahora celebran que haya despertado, después de las fracturas, la hemorragia y la espera en el hospital.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *