| | | | | | |

El incendio de Riglos se agrava y Aragón pide ayuda a Francia tras desalojar Bernués

El incendio de Las Peñas de Riglos entró este sábado en una fase más áspera, más extensa y más difícil de contener, con el paisaje de Huesca cubierto por una humareda densa y un frente activo que obligó a endurecer cada decisión sobre el terreno.

La gravedad del avance llevó al Gobierno de Aragón a activar el Mecanismo Nacional de Incendios Forestales y el Acuerdo de Málaga para solicitar a Francia medios aéreos y terrestres con los que reforzar un operativo ya tensionado por varios días de combate ininterrumpido.

La petición no llegó como un gesto preventivo, sino como la señal de que el incendio había sobrepasado el umbral de una respuesta ordinaria, en un escenario donde las rachas, el calor y la inestabilidad de la atmósfera estaban castigando cada maniobra de extinción.

Durante la tarde, Bernués tuvo que ser evacuado por la cercanía de las llamas y la incertidumbre sobre su evolución inmediata, una nueva salida forzada que amplió la sensación de cerco en una zona donde el fuego ya había roto demasiadas rutinas y demasiados límites.

Con ese nuevo desalojo, la cifra de núcleos evacuados ascendió a diecinueve y el número de personas afectadas rebasó el millar, un balance que retrata la dimensión humana de un incendio que no solo devora monte, sino también casas cerradas a toda prisa y pueblos enteros en suspenso.

Las estimaciones difundidas durante la jornada situaban la superficie afectada por encima de las quince mil hectáreas, con algunos recuentos elevando el daño provisional hasta las 16.600, una magnitud que convierte este episodio en una amenaza de enorme escala para toda la comarca.

Los equipos aragoneses precisaron que los medios franceses, si finalmente se incorporan, llegarán para reforzar el dispositivo y no para sustituir a las brigadas desplegadas, que siguen relevándose dentro del propio operativo mientras el cansancio y la presión crecen a cada hora.

A esa petición exterior se sumó la solicitud de una nueva sección de la Unidad Militar de Emergencias y de varios bulldozer del Ejército de Tierra, un refuerzo que deja ver hasta qué punto la prioridad ya no es solo frenar la expansión, sino proteger accesos, perímetros y núcleos habitados.

El entorno de la peña Oroel se convirtió en otro punto de máxima inquietud, hasta el extremo de que se emitió un mensaje Es-Alert para pedir que cualquier persona que estuviera realizando excursiones o actividades en zonas forestales permaneciera en espacios urbanos y evitara exponerse.

La evolución del incendio también obligó a concentrar esfuerzos en la defensa de Santa Cruz de la Serós y otros enclaves amenazados, mientras el operativo trataba de impedir que el fuego alcanzara zonas especialmente sensibles y siguiera abriendo nuevas rutas de propagación.

La tensión se disparó porque las previsiones meteorológicas resultaron peores de lo esperado y el comportamiento del fuego ganó agresividad en pleno sábado, empujando a los mandos a reorganizar recursos sobre la marcha y a asumir que cualquier mejora podía romperse en cuestión de minutos.

En ese contexto, cada refuerzo pedido a Francia, al Estado o al Ejército refleja una misma realidad: el incendio de Riglos ha dejado de ser una emergencia local para convertirse en una batalla sostenida, extensa y cambiante, donde el margen de error se ha vuelto prácticamente inexistente.

Detrás de las cifras quedan las escenas más ásperas de la jornada, con vecinos pendientes del cielo, carreteras convertidas en líneas de escape y montes enteros bajo una luz sucia y anaranjada que fue cerrando el día con la sensación de que el fuego aún no había dicho su última palabra.

La cobertura de este sábado marca así un desarrollo distinto dentro del mismo acontecimiento: ya no se trata solo del incendio que comenzó días atrás, sino del momento en que la evacuación se amplía, la ayuda exterior se vuelve necesaria y la respuesta institucional entra en una fase de máxima gravedad.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *