Alejandro Navarro: la Policía vuelve a registrar la vivienda de Ronda y revisa un sótano

La puerta de la vivienda de la calle Jimera de Líbar, en la barriada rondeña de La Dehesa, volvió a cerrarse tras los agentes. La investigación por la desaparición de Alejandro Navarro Ríos ha regresado al lugar donde el joven vivió durante años antes de que su rastro se perdiera en mayo de 2024.
El nuevo operativo no ha sido una simple visita. Cerca de una treintena de policías, incluidos especialistas de la UDEV, han entrado de nuevo en el inmueble semanas después del primer registro y han extendido las comprobaciones a otras viviendas próximas. La búsqueda mantiene abierto el mapa de los últimos movimientos de Álex.
La atención se ha fijado ahora en un semisótano o sótano de la casa. Los investigadores han empleado martillos eléctricos y material de inspección para revisar zonas que no habrían quedado agotadas en la anterior intervención, una diligencia que devuelve la tensión al interior de la vivienda.
El patio ya había concentrado una parte decisiva del operativo del 16 de septiembre. Entonces se levantó terreno con una miniexcavadora después de que la pesquisa pusiera el foco en unas obras realizadas semanas después de la desaparición del joven, sin que se hiciera público un hallazgo concluyente.
Durante aquella actuación se localizaron pertenencias de Alejandro, entre ellas varias prendas de ropa. El retorno de los agentes indica que la inspección continúa y que todavía quedan espacios, materiales y secuencias por aclarar dentro de una investigación que sigue sometida a reserva judicial.
La actuación de este miércoles también ha alcanzado a una vivienda de la misma barriada en la que uno de los investigados habría realizado una obra por un problema de tuberías. Los policías tratan de determinar si ese inmueble puede aportar elementos útiles para reconstruir lo ocurrido o los desplazamientos posteriores.
Otro equipo acudió al domicilio de Antonio y Rocío, también investigados en la causa. Los familiares de Alejandro han señalado que, por la información que manejan, allí no se practicó un registro completo y los agentes habrían acudido para realizar comprobaciones o conversaciones vinculadas a las diligencias.
Alejandro, conocido como Álex, desapareció en Ronda entre el 4 y el 5 de mayo de 2024, cuando tenía 25 años. La ausencia de teléfono, documentación y dinero entre los elementos que quedaron atrás ha alimentado desde el principio las dudas sobre una marcha voluntaria y ha marcado el rumbo de las pesquisas.
Cuatro personas del entorno del joven fueron detenidas durante el operativo de septiembre y posteriormente quedaron en libertad provisional. Todas continúan investigadas, mientras el procedimiento examina presuntos delitos de homicidio o asesinato y malos tratos, sin que exista una resolución judicial sobre los hechos.
La vivienda registrada era el lugar en el que Álex convivía con Paco y Nuria, a quienes llamaba titos. Sus familiares sostienen que la clave del caso sigue escondida en ese círculo cercano y esperan que la nueva revisión permita responder a una pregunta que lleva más de dos años sin respuesta.
En las últimas semanas han declarado numerosos testigos ante el juzgado. Familiares, amistades, vecinos y personas relacionadas con los investigados han pasado por el procedimiento mientras los agentes reúnen piezas de un relato todavía incompleto, con versiones enfrentadas y episodios que deben ser contrastados.
La presencia de Policía Científica con equipos de protección y herramientas de trabajo ha subrayado el carácter técnico de la diligencia. Cada estancia revisada, cada escombro retirado y cada objeto recuperado puede necesitar análisis antes de que su posible valor para la causa pueda ser determinado.
La familia de Alejandro ha expresado una angustia persistente ante la falta de noticias sobre su paradero. Sus hipótesis sobre lo que pudo ocurrir no equivalen a hechos acreditados, pero reflejan el vacío que acompaña a una desaparición prolongada y el deseo de que cualquier indicio conduzca a una respuesta.
El regreso al inmueble no cierra el caso, pero confirma que la búsqueda sigue activa en Ronda. El semisótano, el patio y las viviendas próximas vuelven a quedar bajo la mirada de los investigadores, mientras la ciudad aguarda si esta nueva fase logra romper el silencio que rodea a Álex desde 2024.






