Carballo: El Xokas y Zazza huyen tras el altercado con una vecina durante una grabación

Una grabación pensada para recorrer una zona de Carballo terminó convertida en una escena de tensión. El Xokas y el youtuber italiano Zazza se encontraron con una vecina que les reprochó estar filmando en la calle y les exigió que se marcharan.
Los dos creadores habían llegado al municipio coruñés para registrar una ruta centrada en historias vinculadas al narcotráfico en Galicia. La intención de mostrar el entorno a cámara chocó con el rechazo de una mujer que no quería ver su propiedad ni a los vecinos dentro de la grabación.
La discusión empezó con una advertencia directa: allí no había nada que filmar y debían volver al pueblo. La vecina defendió la imagen de la zona con una frase que marcó el episodio: dijo que no había delincuentes, sino trabajadores.
El ambiente fue subiendo de tono mientras el grupo continuaba por la calle. La mujer insistió en que dejaran de grabar y, al no lograr que se fueran de inmediato, comenzó a arrojar piedras en dirección a los visitantes, que optaron por alejarse a toda prisa.
El Xokas reconoció durante la escena que la situación podía complicarse si la vecina llamaba a más gente. Con esa percepción, él y sus acompañantes aceleraron el paso hasta alcanzar el coche en el que habían llegado, dejando atrás el lugar del altercado.
Ya junto al vehículo, la tensión no desapareció de golpe. El creador explicó que el tamaño de las piedras le preocupaba y que un impacto en la cabeza podía causar daños graves. La decisión fue no volver a bajarse en ese punto de la ruta.
Zazza es conocido por sus vídeos en barrios y áreas que presenta como conflictivas. En esta ocasión había invitado al streamer gallego a acompañarlo en una experiencia concebida como una prueba de nervios, con visitas a lugares que podían resultar incómodos para quien los recorriera.
El episodio de Carballo dejó claro el límite de esa fórmula cuando la cámara entra en espacios habitados. La grabación no fue recibida como un simple paseo ni como una conversación inocua, sino como una exposición que una vecina quiso frenar de manera tajante.
No consta que la confrontación derivara en daños personales ni en una intervención policial. Lo que sí quedó recogido fue la salida precipitada del grupo y la reacción de la mujer, que interpretó la presencia de los creadores como una intromisión en su entorno cotidiano.
El conflicto también abrió una discusión sobre el tipo de contenidos que buscan retratar zonas asociadas a estigmas sociales. La referencia al narcotráfico y la búsqueda de escenas límite pueden afectar a quienes viven allí y no quieren que su localidad quede definida por esa etiqueta.
Tras abandonar ese punto, los dos youtubers siguieron con parte del recorrido previsto. El Xokas acabó valorando la experiencia como intensa, aunque dejó claro que no tenía intención de regresar a la zona donde la vecina les había obligado a salir corriendo.
La secuencia circuló rápidamente en redes y provocó reacciones enfrentadas. Algunos usuarios cuestionaron la decisión de grabar a vecinos sin su consentimiento; otros señalaron que el lanzamiento de piedras convirtió una discusión verbal en una respuesta peligrosa.
El caso concentra una tensión frecuente entre la búsqueda de contenido llamativo y el derecho de los residentes a no sentirse observados o utilizados como decorado. En pocos minutos, una ruta diseñada para documentar un lugar pasó a mostrar el choque entre esas dos posiciones.
Carballo quedó así en el centro de un vídeo que no acabó como sus protagonistas esperaban. La cámara siguió rodando, pero la imagen más rotunda fue la de dos creadores alejándose hacia el coche mientras una vecina defendía su barrio frente a la grabación.






