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Muere un ciudadano irlandés de 52 años tras ser atropellado por un taxi en Arganzuela

La madrugada del domingo quedó marcada por un atropello en la Ronda de Toledo, en Arganzuela. Un ciudadano irlandés de 52 años fue alcanzado por un taxi y murió después de una cadena de maniobras de emergencia que comenzó en plena calzada.

El suceso ocurrió alrededor de las 02.20 horas, en un tramo próximo al cruce con Ribera de Curtidores. La oscuridad, el golpe y la urgencia convirtieron ese punto de Madrid en el escenario de una atención médica contrarreloj.

Cuando los primeros agentes llegaron, el hombre se encontraba en parada cardiorrespiratoria. La intervención inicial buscó recuperar sus constantes antes de que los sanitarios asumieran una asistencia que exigía segundos y precisión.

Los equipos de SAMUR continuaron las maniobras de reanimación iniciadas por la Policía Nacional. Lograron revertir inicialmente la parada y prepararon el traslado urgente al Hospital Clínico San Carlos, con el paciente en una situación crítica.

Durante el recorrido sanitario, el herido volvió a sufrir una parada cardiorrespiratoria. El traslado no cerró la emergencia: la gravedad de las lesiones obligó a mantener la atención hasta la llegada al centro hospitalario.

El hombre presentaba un traumatismo craneoencefálico severo y un trauma pélvico. Esas lesiones dibujaban la violencia del impacto y explicaban el pronóstico que acompañó a la víctima desde los primeros minutos posteriores al atropello.

La confirmación posterior cambió el sentido de aquella madrugada. El ciudadano irlandés falleció tras su llegada al Hospital Clínico San Carlos, después de que los servicios de emergencia intentaran sostenerlo desde el asfalto hasta el hospital.

El taxi circulaba con dos pasajeros en su interior cuando se produjo el impacto. Ambos viajeros declararon ante los agentes, mientras el conductor fue sometido a la prueba de alcoholemia, cuyo resultado fue negativo.

Las primeras referencias recogidas en el atestado apuntan a que el peatón cruzaba por un lugar no habilitado. Ese extremo forma parte de la reconstrucción de los hechos y deberá ser contrastado dentro de la investigación abierta.

La Policía Municipal de Madrid elaboró el atestado correspondiente y asumió la investigación de la dinámica del siniestro. El trabajo ahora se centra en ordenar testimonios, trayectorias y cualquier dato que ayude a explicar lo ocurrido.

La Ronda de Toledo separa y conecta zonas muy transitadas del entorno de Arganzuela y el centro. A esa hora, sin embargo, el lugar quedó detenido por la presencia de los equipos de emergencia y la gravedad de la intervención.

La primera asistencia policial fue decisiva para que la reanimación pudiera iniciarse antes de la llegada de los sanitarios. Aun así, la evolución clínica evidenció desde el comienzo que el estado del peatón era extremadamente delicado.

No se han difundido más datos personales de la víctima ni detalles concluyentes sobre la mecánica del impacto. La investigación municipal deberá determinar las circunstancias exactas, sin adelantar responsabilidades antes de cerrar las comprobaciones.

Queda la imagen de una madrugada quebrada por una emergencia extrema: un peatón en el suelo, una reanimación que se prolongó hasta el hospital y una muerte que deja abierta la necesidad de esclarecer cada minuto de aquel atropello.

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