Muere un niño de 20 meses en una piscina de Tous y reaniman a su hermano de tres años

La tarde se quebró en una vivienda de Tous, en la provincia de Valencia, cuando dos hermanos muy pequeños fueron rescatados de la piscina particular que compartían las casas adosadas. El menor, de 20 meses, no sobrevivió pese a las maniobras de emergencia.
El aviso movilizó a los servicios sanitarios poco después de las tres de la tarde. A su llegada, los equipos encontraron a los dos niños fuera del agua, en una escena marcada por la urgencia y por la lucha contrarreloj para recuperar sus constantes vitales.
El hermano mayor, de tres años, respondió a la reanimación cardiopulmonar practicada durante la asistencia. Tras estabilizarlo, fue trasladado al Hospital de la Ribera, donde continuará la atención necesaria después de un episodio de extrema gravedad.
Para el niño de 20 meses se aplicaron maniobras avanzadas de reanimación, pero no lograron revertir la situación. La intervención terminó con la confirmación de su muerte, un desenlace que dejó a la familia y al vecindario ante una tragedia súbita.
Los gritos alertaron a quienes se encontraban cerca de la vivienda. Un guardia civil que estaba fuera de servicio acudió en los primeros instantes y sacó a los menores del agua, antes de la llegada de los equipos sanitarios desplazados hasta el domicilio.
Hasta Tous se movilizaron una unidad del SAMU y un recurso de soporte vital básico. También se preparó un helicóptero para una posible evacuación urgente, reflejo de la gravedad que presentaba el menor cuando se activó la respuesta de emergencias.
La familia se había instalado en el municipio esa misma semana, después de adquirir dos viviendas adosadas con una piscina de uso compartido. El dato añade una dimensión especialmente dolorosa a un accidente ocurrido en un espacio doméstico y cotidiano.
La piscina se encuentra en una zona residencial de la calle Prolongación de Pérez Galdós. En cuestión de minutos, un lugar pensado para la vida diaria quedó rodeado por ambulancias, personal de emergencia y vecinos que escucharon el aviso desesperado.
Por ahora no se ha aclarado cómo llegaron los dos niños al agua ni si había otra persona en la vivienda en ese momento. La Guardia Civil ha abierto diligencias para reconstruir la secuencia completa y determinar las circunstancias del accidente.
La investigación deberá fijar los movimientos previos, el tiempo transcurrido y las condiciones en que se produjo la caída. Son preguntas decisivas en un suceso en el que la diferencia entre ambos desenlaces quedó marcada por unos minutos de auxilio.
El alcalde de Tous confirmó que el hermano mayor ya acudía al colegio en la localidad. La noticia extendió la conmoción por el municipio de la Ribera Alta, donde el impacto no se limita al domicilio y alcanza a quienes conocían a la familia.
La rápida actuación evitó una segunda muerte, pero no pudo impedir el final del niño más pequeño. El caso vuelve a mostrar la velocidad con la que un descuido o un accidente puede transformarse en una emergencia irreversible dentro de una piscina privada.
Mientras el hermano de tres años recibe atención hospitalaria, la investigación sigue abierta y no ha establecido responsabilidades. Las autoridades trabajan con los primeros datos disponibles sin adelantar conclusiones sobre un episodio que aún necesita ser esclarecido.
En Tous queda el rastro de una tarde que empezó como cualquier otra y acabó con una familia rota. Entre la respuesta urgente, el traslado hospitalario y las diligencias abiertas, persiste el peso de una pérdida que ha sacudido a todo el municipio.






