Óscar Puente no dimite y comparecerá el 3 de noviembre por el accidente de Urda

La tragedia de Urda ya tiene una fecha para las explicaciones políticas: el 3 de noviembre. Óscar Puente comparecerá a las 17:00 horas ante la Diputación Permanente del Congreso, mientras continúa al frente de Transportes después del choque ferroviario del miércoles en Toledo.
El anuncio llega el jueves 29 de octubre, un día después de la colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo. El siniestro ha dejado decenas de muertos y más de un centenar de heridos, una emergencia que ahora también exige respuestas sobre la gestión de la seguridad ferroviaria.
Puente ha solicitado acudir a petición propia. La sesión tendrá el accidente como único asunto del orden del día y se celebrará en la Diputación Permanente, el órgano que mantiene los poderes esenciales de la Cámara tras la disolución de las Cortes por la convocatoria electoral.
La iniciativa del ministro llega después de las peticiones de otras formaciones. Sumar registró una solicitud para que compareciera y, después, Podemos y Esquerra Republicana presentaron otra reclamación conjunta, firmada por Ione Belarra y Gabriel Rufián.
La presión no procede únicamente de la oposición. Las críticas al titular de Transportes alcanzan también a formaciones que han respaldado al Ejecutivo, que cuestionan sus primeras explicaciones y el peso que ha atribuido a la actuación de un trabajador del centro de control.
Pedro Sánchez ha visitado durante unas dos horas y media el centro H24 de Adif en Atocha. Allí también estaba Puente, pero no se les ha visto juntos en las imágenes de la visita recogidas en la cobertura inicial. Esa ausencia de una imagen compartida no acredita por sí sola una ruptura política.
Antes de llegar a Atocha, el presidente del Gobierno había participado en la reunión de coordinación de la emergencia en el centro 112 de Toledo. La jornada ha situado la atención en dos escenarios: la respuesta inmediata a la tragedia y el centro desde el que se controla la circulación ferroviaria.
En el dispositivo de emergencia también ha estado Alberto Núñez Feijóo, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El líder del PP ha reclamado responsabilidades políticas y ha cuestionado la experiencia, la capacidad de gestión y el rigor del ministro.
Las primeras explicaciones de Puente se remontan al miércoles. El ministro describió una secuencia en la que un problema informático habría dejado sin funcionamiento el sistema de seguridad LZB en un tramo de 63 kilómetros. Su relato sitúa el inicio de esa incidencia a las 8:30 horas.
En esa reconstrucción inicial, seis trenes se detuvieron automáticamente al caer el sistema. Uno de ellos era el AVE que posteriormente chocó con el convoy de Iryo, inmovilizado en la vía. La parada de los trenes formaba parte de la respuesta de seguridad descrita por el propio ministro.
Puente señaló después una orden del centro de control de Adif que calificó de inexplicable. Esa es la explicación que ha ofrecido el responsable de Transportes; la atribución definitiva de las causas y de las responsabilidades sigue pendiente de su esclarecimiento.
La difusión de las conversaciones entre el centro de control y los maquinistas ha abierto otro frente. UGT ha denunciado la filtración de los audios y varias formaciones han reprochado que las primeras explicaciones concentren la responsabilidad en un trabajador.
El sindicato de maquinistas Semaf también ha exigido medidas sobre la seguridad del ferrocarril y ha cuestionado la continuidad del sistema LZB. A la discusión técnica y política se suma la querella anunciada por Vox contra Puente ante el Tribunal Supremo.
Antes de acudir al Congreso, el ministro tiene anunciada otra intervención informativa para el viernes 30 de octubre. Después llegará la sesión del martes 3 de noviembre: la fecha fijada para rendir cuentas por una tragedia cuyas causas no quedan cerradas con las primeras explicaciones.






