Urda: 25 forenses trabajan en Toledo para identificar a las víctimas con pruebas de ADN

La tragedia de Urda tiene otra espera abierta en Toledo. Este 29 de octubre, unos 25 médicos forenses trabajan para identificar a las víctimas del choque ferroviario mientras sus familiares aportan muestras de ADN.
El Instituto de Medicina Legal concentra las autopsias y las inspecciones de los cuerpos. Junto a los forenses intervienen especialistas en policía científica, bajo la supervisión del Juzgado de Instancia número 2 de Orgaz.
El recinto ha necesitado una ampliación para afrontar los trabajos. La Unidad Militar de Emergencias presta apoyo y se ha instalado una carpa junto al edificio, donde continúa la actividad tras la llegada de las víctimas.
La información de la tarde situaba en 52 los cuerpos trasladados a Toledo y en otros dos los enviados al Instituto Anatómico Forense de Ciudad Real. Son datos de traslados a esos centros, no un balance completo de fallecidos.
La actualización difundida a las 16:13 mantenía en ocho las autopsias realizadas. El proceso de cotejo genético podía prolongarse varios días: la urgencia de las familias convivía con una tarea que exige verificar cada identidad.
En la Casa Sacerdotal de Toledo permanecen familiares a la espera de noticias. Mientras los especialistas trabajan en el instituto, los allegados buscan respuestas sobre quienes viajaban en los trenes y siguen sin localizar.
La recogida de muestras se distribuye entre Toledo, Madrid, Sevilla y Córdoba. Los puntos habilitados permiten presentar la denuncia de desaparición y facilitar material biológico para compararlo con el de las víctimas.
Padres, hijos y hermanos figuran entre los familiares llamados a colaborar. La entrevista con los agentes incorpora fotografías y datos sobre el aspecto físico, la ropa o las marcas particulares de la persona buscada.
En Sevilla, la portavoz de la Guardia Civil, Rosa Reina, explicó este jueves que seguían llegando familias al punto de la avenida de la Borbolla, aunque en menor número que el miércoles. La atención continuaba para quienes acudían.
Los agentes reúnen también información previa al accidente en una ficha de la persona desaparecida. Un tatuaje u otra seña particular puede quedar registrado junto a los demás datos que aporta la familia durante la denuncia.
La toma de ADN descrita en Sevilla se realiza con un kit FTA y un pequeño aplicador que se frota en el interior de la mejilla. La muestra queda en una tarjeta, se introduce en un sobre y se precinta para su traslado.
Las muestras viajan con cadena de custodia al Servicio de Criminalística de Madrid para compararlas con las de los cuerpos o restos. Las recogidas el miércoles en Sevilla habían salido hacia ese servicio a primera hora del jueves.
El trabajo de identificación se desarrolla mientras continúa la intervención en los trenes accidentados. El choque ocurrió el miércoles 28 de octubre, cuando un AVE de Renfe alcanzó a un convoy de Iryo detenido en la vía.
Para las familias, la confirmación tiene un cauce concreto: la Guardia Civil comunica las identificaciones de manera presencial y personal. En Toledo, la espera sigue ligada a las autopsias y al cotejo de las muestras entregadas.






