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Un bebé de 14 meses, intoxicado con cannabis en La Rioja: investigan a sus padres

Un bebé de apenas 14 meses acabó hospitalizado en La Rioja con cannabis en el organismo. Lo que comenzó con un acusado decaimiento y una somnolencia preocupante terminó en una investigación sobre sus propios padres.

El ingreso en un centro médico de la comunidad activó los protocolos sanitarios de emergencia. La Guardia Civil tuvo conocimiento de esa intervención y comenzó a indagar en las circunstancias que habían llevado al pequeño al hospital.

El niño presentaba un estado que exigía encontrar una causa. El personal sanitario le practicó distintas pruebas para esclarecer el origen de aquel decaimiento, hasta que los análisis toxicológicos detectaron la sustancia.

Las pruebas confirmaron una intoxicación por cannabis. El bebé tuvo que permanecer ingresado con pronóstico moderado, un dato que sitúa la gravedad del episodio sin que la información facilitada precise cuánto duró su estancia hospitalaria.

La investigación se dirigió hacia sus progenitores: un hombre de 22 años y una mujer de 24. Ambos quedaron investigados por su presunta responsabilidad en lo ocurrido con su hijo, cuya corta edad lo hacía completamente dependiente de sus cuidados.

Los agentes pidieron a los padres que explicaran cómo había podido quedar expuesto el niño al cannabis. La pregunta era decisiva para reconstruir el episodio: el resultado de las pruebas acreditaba la intoxicación, pero había que aclarar su origen.

Los dos ofrecieron una explicación accidental. Sostuvieron que el bebé podría haber inhalado humo en un parque público, cerca de otras personas que supuestamente estaban consumiendo cannabis. Esa fue la versión que trasladaron a los investigadores.

La Guardia Civil no encontró elementos que permitieran corroborar ese relato. Las averiguaciones realizadas no lograron sostener la explicación del parque ni aclarar de forma razonable las circunstancias en las que se produjo la intoxicación.

Los padres son investigados por presuntos delitos de lesiones por imprudencia grave y de incumplimiento de sus obligaciones de asistencia al hijo. La información conocida los sitúa como investigados; no comunica una condena por estos hechos.

La respuesta al caso también alcanzó a la protección del bebé. Mientras se tramitaban las actuaciones policiales, se pusieron en marcha los protocolos de protección de menores para atender su situación más allá del ingreso hospitalario.

El pequeño quedó bajo la tutela y custodia provisional de los servicios sociales competentes. La medida se adoptó mientras se determinaban las actuaciones de protección oportunas y se esclarecían las posibles responsabilidades de los adultos.

El carácter provisional de esa custodia deja abiertas las decisiones posteriores sobre su protección. La información difundida no recoge una resolución definitiva sobre el futuro del niño ni precisa cómo evolucionó su estado después del ingreso.

La Guardia Civil ha limitado los detalles que dará sobre el caso para preservar la intimidad del menor. La localidad donde sucedieron los hechos tampoco se ha facilitado: conocer su identidad o ubicar a su familia no forma parte de lo necesario para contar lo ocurrido.

Quedan por esclarecer las circunstancias de la exposición al cannabis. Por ahora, el caso deja una intoxicación confirmada, dos progenitores investigados y un bebé bajo protección provisional, mientras se examina qué ocurrió cuando dependía por completo de los adultos.

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