Choque entre un AVE y un Iryo en Urda: víctimas mortales y corte de la alta velocidad

La mañana del miércoles 28 de octubre quedó rota en Urda, Toledo. Un AVE de Renfe y un tren de Iryo colisionaron en el corredor de alta velocidad Madrid-Sevilla, en un siniestro con víctimas mortales que movilizó a los servicios de emergencia de varias localidades.
El balance atribuido a Protección Civil alcanzó provisionalmente los 46 fallecidos durante la mañana. La cifra seguía abierta mientras continuaba la asistencia, con recuentos iniciales inferiores y sin un balance definitivo de todas las personas afectadas.
Las primeras referencias situaron el choque en el entorno de Urda, entre Los Yébenes y esa localidad toledana. La información inicial también señaló el punto kilométrico 118 y el tramo entre Mora, Orgaz y Urda como escenario de la colisión ferroviaria.
La primera reconstrucción apuntaba a que el AVE habría alcanzado por detrás al convoy de Iryo. Esa secuencia permanecía pendiente de esclarecimiento: el impacto posterior era una explicación inicial del choque, sin que estuvieran determinadas sus causas.
El impacto sacó vagones de la vía y dejó parte de los coches caídos por un terraplén. Las primeras informaciones describieron dos vagones afectados por esa caída, mientras la intervención de los equipos de rescate seguía abierta en el lugar del accidente.
Bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz acudieron al tramo afectado. A su trabajo se sumaron integrantes de Protección Civil de distintos pueblos cercanos, concentrados en una emergencia ferroviaria que exigió la movilización de varios municipios.
El dispositivo sanitario incluyó tres helicópteros y dos UVI, desplazados para atender a los pasajeros afectados. Su presencia acompañó las labores de los bomberos y de Protección Civil, mientras todavía se desconocía el alcance completo de las lesiones.
Madrid también envió refuerzos. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, anunció la salida de bomberos y efectivos del Samur hacia la zona de Los Yébenes y expresó su conmoción ante las noticias de víctimas mortales y de un elevado número de heridos.
Adif interrumpió la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía tras comunicar un alcance entre dos trenes. El corte afectó asimismo a las conexiones con Ciudad Real, extendiendo las consecuencias del choque a los servicios de ese corredor.
El Gobierno de Castilla-La Mancha difundió tres números de información para las personas relacionadas con el siniestro: el 900 122 112 de Emergencias, el 900 10 10 20 de Renfe y el 655 28 69 75 de Iryo. Las familias tenían así vías de consulta sobre la emergencia.
El accidente alteró también la agenda del presidente del Gobierno. Pedro Sánchez canceló su asistencia a la Cumbre Mundial sobre la Obesidad después de conocer el choque, mientras los equipos de emergencia continuaban su intervención en la provincia de Toledo.
La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, canceló su agenda de la jornada y trasladó su solidaridad a las víctimas y sus familias. También expresó su apoyo a los equipos de emergencia y anunció una declaración institucional en el Parlamento gallego a las 12.30 horas.
Las circunstancias que permitieron el alcance seguían sin esclarecerse. La investigación debía reconstruir cómo llegaron a colisionar ambos convoyes y determinar las causas, mientras la asistencia a los pasajeros continuaba en el tramo ferroviario afectado.
El rescate y la atención a las víctimas avanzaban con el corredor Madrid-Andalucía interrumpido. En Urda quedaban vagones fuera de la vía y un balance mortal todavía provisional: el alcance total de la tragedia seguía pendiente mientras continuaba el trabajo de emergencias.






