Hallan en el mar el cuerpo de Rami, el niño desaparecido durante el temporal en Granollers

El mar puso fin a once días de búsqueda. El cuerpo de Rami, el niño de 12 años que desapareció en Granollers durante el temporal, fue localizado flotando entre Sitges y Castelldefels, junto a la zona de Port Ginesta.
El hallazgo se produjo la tarde del miércoles, cuando un pescador avistó un cuerpo en el agua y alertó al teléfono de emergencias. Una embarcación de la Policía Marítima acudió a la zona para recuperar el cadáver.
La identificación del menor se confirmó después de las comprobaciones forenses realizadas tras el traslado al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña. La incertidumbre que rodeaba la búsqueda quedó cerrada de la forma más dolorosa.
Rami había desaparecido en la madrugada del 4 de octubre, en plena sucesión de lluvias torrenciales que golpeó Granollers y otras localidades catalanas. Tenía 12 años y autismo, y había salido de casa asustado por la tormenta.
Desde aquel momento, la búsqueda se concentró primero en el entorno inmediato de Granollers y después en los cauces que conectan la ciudad con el litoral. Cada jornada sin rastro ampliaba el radio de un operativo que no dejó de crecer.
Los equipos revisaron el río Besòs y sus conexiones con el Congost y el Mogent, además de torrentes, rieras y espacios inundados. La hipótesis de que el agua hubiera arrastrado al menor obligó a extender el rastreo mucho más allá de su domicilio.
Bomberos, Mossos d’Esquadra, Policía Local, Agentes Rurales, Protección Civil y voluntariado participaron en los trabajos. Helicópteros, drones, perros especializados, buzos y patrullas terrestres se sumaron a una búsqueda sostenida durante días.
El cuerpo apareció finalmente a decenas de kilómetros de Granollers, en el tramo marítimo situado entre Sitges y Castelldefels. La distancia subraya la dimensión del temporal y explica por qué los dispositivos habían terminado por vigilar también el litoral.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, trasladó sus condolencias a la familia durante un acto celebrado este jueves. Su mensaje confirmó públicamente que la búsqueda del niño había terminado con el hallazgo de su cuerpo.
El desenlace deja a la familia frente a una ausencia que comenzó durante una noche de tormenta y se prolongó durante casi dos semanas. Mientras el dispositivo recorría ríos y caminos, la preocupación se instaló en Granollers y en toda la zona afectada.
La investigación deberá ordenar ahora todos los datos reunidos durante el operativo y las conclusiones de los análisis realizados al cadáver. Por el momento, el hallazgo cierra la desaparición que mantuvo movilizados a los servicios de emergencia desde el 4 de octubre.
Las lluvias torrenciales habían transformado calles, cauces y zonas bajas en espacios difíciles de recorrer. Esa geografía alterada condicionó el rastreo desde el primer día y obligó a combinar recursos terrestres, aéreos, acuáticos y subacuáticos.
El nombre de Rami quedó ligado a una búsqueda que atravesó municipios, riberas y costa sin descanso. El aviso de un pescador fue el último eslabón de una cadena de emergencias que empezó con la alarma de una desaparición en mitad del temporal.
Con la confirmación de su identidad, queda el dolor por un niño de 12 años y el recuerdo de una operación desplegada contra el tiempo y el agua. El mar, donde terminó apareciendo el cuerpo, cerró una espera que nadie quería ver resuelta así.






