Marbella: la Policía investiga si 20.000 euros estuvieron detrás del asesinato de Alexander Aslani

La investigación por el asesinato de Alexander Aslani ha abierto una línea que sitúa una disputa económica en el centro de las pesquisas. Los agentes analizan si un anticipo de 20.000 euros por una intervención que no llegó a realizarse pudo alimentar el conflicto que terminó con el cirujano muerto a tiros en Marbella.
La hipótesis no está cerrada ni convierte ese pago en un móvil probado. La Policía mantiene abiertas las demás posibilidades mientras trata de reconstruir qué ocurrió antes del ataque y si aquella reclamación tuvo alguna conexión real con quienes participaron en el crimen.
El dinero habría sido entregado como adelanto para una operación. La discrepancia surgió cuando se pidió su devolución y el centro consideró que el importe correspondía a los estudios y preparativos previos, un extremo que ahora se examina dentro de la investigación.
Los investigadores revisan los registros de Cirumed Clinic para localizar reclamaciones, conflictos o pacientes descontentos que puedan ayudar a ordenar las piezas. El objetivo es determinar si hubo una disputa concreta capaz de explicar la violencia con la que fue ejecutado el ataque.
Aslani, de 57 años, fue asesinado el 7 de octubre dentro de la clínica que dirigía en la zona de Río Real. El tiroteo ocurrió poco antes de las seis de la tarde, cuando aún había clientes en el centro médico, situado junto a la A-7.
Un hombre vestido de negro, con capucha y el rostro cubierto, entró en las instalaciones y se dirigió al despacho del cirujano. Allí le disparó varias veces y abandonó el lugar; la huida se produjo en una motocicleta que había quedado estacionada frente a la clínica.
Los servicios sanitarios acudieron tras el aviso, pero no lograron salvar la vida del médico. Desde las primeras horas, el modo de actuar hizo que los agentes contemplaran la posibilidad de un encargo, una vía que sigue presente mientras se identifica a quien pudo organizarlo.
Menos de veinticuatro horas después del tiroteo fue detenido un joven sueco de 18 años como presunto autor material. La causa continúa bajo investigación y la detención no cierra la búsqueda de posibles colaboradores ni de la persona que habría financiado la acción.
El joven ingresó posteriormente en prisión provisional, comunicada y sin fianza. La decisión judicial afecta a su presunta participación directa, pero el caso conserva preguntas esenciales: quién lo reclutó, qué información manejaba y cómo se preparó el ataque dentro de una clínica abierta al público.
La pesquisa también recupera unas amenazas denunciadas por Aslani en abril, meses antes de su muerte. Los agentes tratan de comprobar si aquellos mensajes, los posibles desacuerdos con pacientes y la disputa económica ahora examinada forman parte de una misma secuencia o son hechos sin relación entre sí.
La aparición de la cifra de 20.000 euros no resuelve el caso; al contrario, delimita una línea que necesita pruebas. Los investigadores deben acreditar la existencia de la reclamación, identificar a quienes intervinieron y establecer si hubo una negativa de devolución vinculada al posterior asesinato.
El entorno profesional de Aslani era conocido en Marbella por la actividad de su clínica y por una cartera de pacientes internacional. Ese contexto obliga a separar los rumores de los datos verificables: el posible móvil económico permanece, por ahora, en el terreno de las hipótesis investigadas.
Cada documento revisado y cada contacto reconstruido puede cambiar el sentido de la investigación. La clave no es solo saber si existió un desacuerdo por un anticipo, sino demostrar si ese desacuerdo llegó a transformarse en una orden para matar, una conexión que todavía no ha sido confirmada.
Tras los disparos queda una escena de violencia planificada y una investigación que aún busca a quienes están detrás. El caso avanza entre el rastro de una reclamación económica, las amenazas previas y la figura del joven encarcelado, sin que ninguna de esas piezas haya cerrado definitivamente el relato del crimen.






