Un matrimonio simulado acaba con tres detenidos en Granada tras una investigación por violencia machista

La investigación arrancó por un presunto episodio de violencia de género ocurrido el pasado julio en Huétor Tájar, pero terminó abriendo una puerta distinta y más oscura: la sospecha de que un matrimonio celebrado un año antes podía haber sido simulado para regularizar una situación administrativa.
Durante las diligencias, los agentes detectaron una contradicción que cambió el rumbo del caso. La mujer que aparecía como pareja sentimental del hombre investigado no era la española con la que figuraba casado, un desfase que obligó a revisar cada vínculo, domicilio y documento relacionado.
La pesquisa situó el foco en un enlace civil celebrado en el Ayuntamiento de Huétor Tájar. El hombre habría obtenido a través de ese matrimonio la nacionalidad y un permiso de residencia y trabajo con una vigencia de cinco años, beneficios que ahora han quedado bajo revisión administrativa y judicial.
Las comprobaciones apuntaron a que el supuesto marido mantenía desde antes de llegar a España una relación afectiva con otra mujer boliviana. Esa relación, ajena al matrimonio formalizado con la ciudadana española, se convirtió en uno de los elementos centrales para investigar la posible simulación.
La Policía Local de Huétor Tájar colaboró en las actuaciones que permitieron reconstruir la situación. El caso dejó de ser una sospecha nacida en una intervención concreta y se transformó en una investigación por presunta falsedad documental y favorecimiento de la inmigración ilegal.
El operativo incluyó visitas simultáneas a las viviendas en las que residían la pareja real y la mujer que constaba como esposa. Aquella intervención permitió contrastar la versión sostenida en los expedientes con la vida cotidiana de las personas implicadas y reforzó la línea de investigación.
También quedaron bajo escrutinio los testigos que participaron en el enlace. Entre ellos figuraban un hombre de origen subsahariano y la abogada que instruyó el expediente matrimonial y actuó como representante en trámites de regularización vinculados al supuesto marido y a su pareja real.
Otro detalle llamó la atención de los investigadores: pese a que los padres y hermanos de la pareja vivían en la localidad granadina, ninguno acudió a la boda civil. Ese vacío familiar contrastaba con la rapidez con la que fueron avisados cuando se produjeron las posteriores detenciones.
La Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales participó en el despliegue junto a los investigadores de Extranjería y Fronteras. La intervención no se limitó a comprobar papeles: buscó determinar si los documentos reflejaban una convivencia inexistente y una relación ficticia.
Hay tres detenidos por su presunta implicación en la trama. Una de las personas arrestadas es española y las otras dos son extranjeras; al menos una tendría antecedentes previos. Todos quedaron en libertad con cargos después de pasar por dependencias policiales, a la espera del recorrido del procedimiento.
Las consecuencias ya han empezado a avanzar fuera de la investigación policial. Se ha solicitado a la Oficina de Extranjeros de Granada la anulación y revocación del permiso de residencia y trabajo que el hombre habría obtenido de forma fraudulenta mediante el enlace ahora cuestionado.
Además, se ha instado ante la Fiscalía Provincial la nulidad del matrimonio de conveniencia. La petición sitúa el caso en un terreno donde la investigación sobre la relación personal, los documentos presentados y el beneficio migratorio presuntamente obtenido deberán ser examinados con detalle.
El origen del expediente añade una tensión especial al relato: una intervención por violencia de género derivó en la detección de identidades afectivas y legales que no coincidían. A partir de esa fractura, cada declaración y cada domicilio pasaron a formar parte de una reconstrucción mucho más amplia.
Por ahora, las detenciones no equivalen a una condena y los hechos permanecen bajo investigación. Sin embargo, la solicitud de revocar el permiso y anular el vínculo matrimonial muestra que el caso ha superado la primera sospecha y deja abierto un proceso con efectos personales y administrativos profundos.






