Calama rechaza imputar malversación a Zapatero por las joyas

La petición de añadir malversación a la investigación sobre las joyas de José Luis Rodríguez Zapatero ha quedado frenada. El juez José Luis Calama rechazó este 6 de noviembre la solicitud de Anticorrupción.
El auto afecta a las alhajas intervenidas en el despacho del expresidente. La investigación por presuntos delitos fiscal y de contrabando continúa abierta en una pieza vinculada al caso Plus Ultra.
La Fiscalía había solicitado ampliar las pesquisas el 21 de octubre. Consideraba que las piezas debían haberse entregado al Estado por haber sido recibidas mientras Zapatero ejercía la Presidencia.
El expresidente sostiene que fueron un obsequio personal del rey saudí Abdalá durante una visita oficial a España en 2007. Esa explicación sobre su procedencia sigue siendo objeto de investigación.
La discusión alcanza tres conjuntos de joyería con rubíes, esmeraldas y zafiros. Anticorrupción destacaba su elevado valor y las circunstancias del regalo para defender que pertenecían al patrimonio estatal.
El razonamiento de Calama sitúa el límite en las normas vigentes entonces. El magistrado considera que recibir un regalo por razón del cargo no convertía automáticamente esas piezas en bienes públicos.
La Fiscalía invocaba el Código de Buen Gobierno aprobado en febrero de 2005. El juez le reconoce carácter ético, pero rechaza que baste para determinar la propiedad estatal o fundamentar una imputación penal.
El auto señala que la obligación legal expresa sobre los regalos institucionales llegó con la Ley de Transparencia de 2013. Calama descarta aplicar esa regulación posterior a los hechos examinados.
El instructor también distingue este supuesto de los precedentes del Tribunal Supremo invocados. En aquellos asuntos existía un título jurídico previo que vinculaba los bienes con la Administración.
Para el juez, extender ahora esa condición pública a las joyas supondría ampliar de manera imprevisible el delito. Su resolución admite posibles reproches éticos o políticos, pero descarta la imputación solicitada.
La búsqueda del origen sigue otro recorrido. Calama encargó a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal identificar al fabricante mediante la marca grabada que comparten los tres conjuntos intervenidos.
El examen pericial describe una T acompañada de 18 y K. Las especialistas relacionan la coincidencia con una procedencia común, aunque el grabado resulta insuficiente para determinar dónde se fabricaron.
En una resolución paralela, Calama ha suspendido inspecciones tributarias a Zapatero, su esposa, sus hijas, Julio Martínez y sociedades vinculadas, ante la existencia de las actuaciones penales.
La decisión del viernes deja fuera la ampliación por malversación, mientras permanecen abiertas las otras pesquisas sobre las alhajas. Su procedencia continúa bajo examen: este auto no resuelve esa incógnita.






