Confirman la muerte de Tamara González, científica de 31 años, en el accidente de Urda

Tres días después del accidente ferroviario de Urda, la búsqueda de Tamara González Costa ha terminado con la confirmación de su muerte. Su familia ha comunicado este sábado, 31 de octubre, el fallecimiento de la científica de 31 años.
La joven era natural de Bembibre, en la comarca leonesa de El Bierzo. Había establecido su residencia en Viena, pero el miércoles 28 de octubre viajaba por España cuando se produjo el siniestro en la provincia de Toledo.
Su desplazamiento tenía un motivo profesional: asistir a un congreso científico en Andalucía. La investigadora había subido a un tren de Renfe y ocupaba el asiento 12B del vagón 8, los datos que después acompañaron los avisos para localizarla.
Tamara estaba vinculada al Instituto de Biotecnología Molecular de Viena. Su actividad en la capital austriaca formaba parte de una trayectoria dedicada a la biotecnología y a la investigación, interrumpida durante aquel viaje de trabajo.
Antes había trabajado en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, el CNIC. La institución se sumó a los llamamientos de búsqueda cuando todavía no había una respuesta sobre lo que le había ocurrido tras el accidente.
El aviso del centro identificaba a Tamara con su nombre, su edad y el lugar que ocupaba en el tren. También trasladaba apoyo a sus familiares, amigos y compañeros, unidos entonces por la incertidumbre sobre su paradero.
Desde el miércoles, sus allegados habían intentado encontrarla sin lograr restablecer el contacto. Sabían que había tomado el tren, pero esa certeza no les permitía conocer dónde estaba después de la colisión ni cuál era su estado.
En las primeras horas, su nombre no figuraba entre los heridos trasladados a hospitales ni entre las víctimas mortales cuya identificación se había comunicado a las familias. La ausencia de noticias mantuvo abierta la búsqueda durante tres jornadas.
Los llamamientos circularon con su fotografía y sus datos para tratar de obtener información. Familiares y personas cercanas siguieron pendientes de cualquier noticia hasta que este sábado se conoció la confirmación del fallecimiento.
En ese mismo vagón viajaba otra investigadora leonesa, Marta Shahbazi, de 41 años. Su nombre también había aparecido entre los desaparecidos del accidente, dentro de otra búsqueda que afectaba a una familia y a un entorno científico distintos.
Marta dirigía un grupo de investigación en Cambridge y se desplazaba a Huelva para recibir un premio de la Sociedad Española de Biología del Desarrollo. En la información disponible al conocerse la muerte de Tamara, su fallecimiento no estaba confirmado.
La noticia conocida este sábado cambia la situación de Tamara: su familia ya ha confirmado que murió en el siniestro. Esa confirmación individual no permite dar por resuelta la situación de otras personas que seguían sin localizar.
Los allegados de la joven han agradecido la colaboración de quienes ayudaron a difundir su búsqueda y se interesaron por ella. Tras las jornadas de espera, han pedido intimidad y tiempo para afrontar la pérdida de la investigadora.
Bembibre recibe así la noticia de la muerte de una vecina de 31 años que había desarrollado su vida profesional fuera de España. El viaje que debía llevarla a una cita científica terminó en Urda; su familia afronta ahora la despedida.






